LA DOLOROSA




Oración a la santísima virgen:
Dios te salve Santa María Virgen de Los Dolores, Reina y Madre de misericordia,
vida, dulzura y esperanza nuestra;
Dios te salve Santa María Virgen de Los Dolores.
A ti llamamos los desterrados hijos de Eva;
a ti suspiramos, gimiendo y llorando
en este valle de lágrimas y dolor.
Ea, pues, Señora, abogada nuestra,
vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos;
y después de este destierro
muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.
¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce
Virgen María de Los Dolores!
Ruega por nosotros,
Santa Madre de Dios,
para que seamos dignos de alcanzar
las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. AMÉN


NUESTRA SEÑORA DE LOS DOLORES, ''LA DOLOROSA''

VIRGEN DOLOROSA. Salzillo.


Antiguo convento de Justinianas. Albacete.
Medidas: Alto: 160 cm. aprox.
Imagen de vestir. Madera tallada, cabeza, manos y pies.

Baquero Almansa, en 1913, da esta escultura como auténtica de Salzillo, sin aportar documentación alguna. Del mismo modo lo hace Sánchez Moreno, que además la situa entre los años 1768-1777; sólo dice de ella textualmente:
''Como las repetidísimas suyas, de vestir''.

Sabemos que esta obra estuvo en el convento de Justinianas de la Concepción, al que ya nos hemos referido a propósito de la Inmaculada(1), titular del mismo, obra de Salzillo documentada entre los años 1744-45. Demolido el templo para la ampliación de la plaza, la imagen se trasladó
a la parroquia de San Juan Bautista, donde se destruiría en 1936. Por tanto, tan sólo conocemos la obra por fotografías. No sabemos si tenía o no los cabellos tallados, ya que las fotos siempre nos las muestran con un gran manto.
En el análisis de la fotografía sólo acertamos a verla ligeramente alejada del modelo, que es de la Cofradía de Jesús de Murcia, y, en cambio, más cercana a algunas otras de Roque López. El hallazgo de una deseada documentación podría aclarar algo más sobre esta imagen que durante años desfiló en las procesiones de la Semana Santa albacetense. Hoy está sustituida por una acertada réplica, que se encuentra en la catedral (de Albacete).

1. El autor de este texto se refiere a la Inmaculada de Salzillo que se encontraba en Justinianas, y, que tras la demolición fue trasladada a Murcia. Menciona a esta Inmaculada porque aparece en unas páginas anteriores a este texto.






Tras la guerra...

Se salvaron del fuego una corona y un pañuelo que luce la talla actual, de José Díes.
El manto, según se dice, fue robado por un hombre de orígen francés.


 Y en 1940 y 1941 la hermandad desfiló sin imagen y sin túnica, luciendo solo una medalla.


''Junto a la cruz de Jesús estaban su madre, la hermana de su madre, María, la de Cleofás, y María, la Magdalena. Jesús, al ver a su madre y cerca al discípulo que tanto quería(1), dijo a su madre: -Mujer, ahí tienes a tu hijo-. Luego, dijo al discípulo: -Ahí tienes a tu madre-. Y desde aquel momento, el discípulo la recibió en su casa.''
Juan 19, 25-27
(1): El discípulo al que Jesús tanto quería es una alusión a San Juan Evangelista.

Nuestra Señora de Los Dolores Albacete

¡Y no halló en el Calvario Sepultura 
la angustia de la Madre Dolorosa 
cuando enterró su Amor en Viernes Santo!


Antonio Andújar

En marzo de 1942 llegó a Albacete la nueva talla de la Dolorosa, elaborada con esmero y siguiendo la disposición de la antigua, por el escultor valenciano Don José Dies López, que es la que actualmente encontramos en la parroquia de San Juan Bautista. La imagen fue terminada en diciembre de 1941, pero por debajo de la peana de la Vírgen figura 1942, no 1944 como algunos historiadores afirman, colaborando en su elaboración el Señor Santa Fe en las tareas de orfebrería, así como el decorador D. Domingo Santaularia.


El precio establecido en marzo de 1942 ascendió a 6.000 pesetas, más otras 850 pesetas de la diadema de corte. La liquidación fue realizada por Don Carlos Garrido, un agente comercial que residía en la calle Ricardo Castro de Albacete, y que actuaba como representante del Sr. Díes. La liquidación no se hizo efectiva hasta el día 6 de abril de 1942. En cuanto a quién abonó el importe se sabe que fue don Vicente de la Torre, refundador de la cofradía en 1940, puesto que fue sufragado casi en su totalidad por él, al igual que la realización de las gestiones para la elaboración del primer y único manto del que dispone, confeccionado en la capital (Madrid). El manto procesional actual, de rico bordado en oro, fue elaborado a comienzos de la década de los años 50 por las Monjas Adoratrices de Madrid, que constituye una gran obra artística por sus bordados en oro, que cubren el 90% de la superficie del manto. El material del manto es terciopelo azul marino.


La imagen llegó a Albacete a mediados de marzo de 1942 en un embalaje a modo de jaula de madera, siendo bendecida el día 20 de marzo de ese mismo año en la actual Catedral. Con posterioridad, el Sr. Díes retocaría la talla “para otorgarle una expresión de mayor dolor.” Durante los años 40, y hasta que dispuso de capilla nueva tras la remodelación sufrida por la actual Catedral, la imagen se mantuvo al culto según la tradición en la capilla de Don Bernardo de Andújar, en donde con posterioridad se situó el paso del Descendimiento, y que hoy, tras ser restaurada la capilla se encuentran las imágenes de Santa María de La Estrella (siglo XVIII), Vírgen de la Piedad (siglo XIX adquirida por Leocadia Peral), Santa Teresa de Jesús y Nuestro Padre Jesús de La Pasión en su Caída (imágen de ésta cofradía adquirida en 1992). 
(Corona 1931)

Con motivo de la restauración de la imagen en 1998, fue descubierta por una camarera de entonces, Mercedes Meya, una antigua corona, que se encontraba adosada como refuerzo a la parte posterior de la gran corona que se elaboró entre los años 40 y 50 posiblemente por el orfebre afincado en Murcia Vicente Segura Valls, imitando aquella de 1931, con las piedras de colores rodeadas de pequeñas perlas.


La nueva corona fue trasladada en manos de Mercedes Meya y datada en el siglo XVIII por los plateros murcianos Vicente Monserrate y Manuel Caballero, gracias al uso del grosor de metal de ese siglo (0,8 mm; actualmente se usa el de 0,3 mm); y de una aleación propia de esa misma centuria, compuesta de níquel y un bajo porcentaje de plata. Igualmente, el diseño y los dibujos en relieve parecen confirmar esta datación.
(Corona siglo XVIII)

Sin embargo, no hay que olvidar que en Albacete existían al menos otras dos imágenes de la Virgen de los Dolores. Una se encontraba en la Parroquia de San Juan Bautista, en donde ya figura en el inventario de 1728; se situaba en una de las capillas, en donde recibía culto y se enterraban los fieles, que junto con el Cristo de La Sangre formaba un Calvario (se situaba posiblemente en la capilla de la Santa Cruz, actual de Nuestra Señora de Loreto). Un ejemplo fue el sacerdote Don Vicente Tafalla, que el 28 de junio de 1796 solicitaba ser sepultado “en la Capilla de Nuestra Señora de los Dolores de la Iglesia Parroquial de San Juan Baptista de esta Villa.”


La otra imagen se encontraba en el Convento de San Agustín, que junto a la talla del Cristo de las Penas, fueron encargados por Fray Antonio Lozano al escultor Roque López, discípulo de Salzillo, a comienzos del siglo XIX (1807). Una vez desamortizado el convento agustino, la imagen del Cristo pasó a la iglesia de Justinianas y más tarde a la Parroquial; en cuanto a la pequeña imagen de la Virgen, fue trasladada con su urna de cristal a la iglesia de la Purísima, en donde se le rendía culto. Incluso en 1878 se efectuó una procesión con la Virgen que recorrió la calles Concepción, Gaona, Mayor, Plaza de Carretas y San Agustím, siendo presidida por la Comisión de Festejos del Ayuntamiento. Ambas imágenes desaparecieron en 1936.

A día de hoy se sabe que el Convento de los padres Franciscanos Observantes, que se encontraba en lo que hoy conocemos como plaza del Periodista Antonio Andújar, se encontraba otra talla de la Vírgen de Los Dolores, que se ubicaba en la capilla de San Antonio de Padua. En un testamento de una señora de la época de éste convento ya figuraba como que quería enterrarse en la capilla de San Antonio, en donde hoy se ubica La Dolorosa. También existe otro testamento con el mismo fin. Al desamortizarse este convento ésta imágen pasaría a Justinianas, de ahí en 1935 a San Juan Bautista, y de ahí a la hoguera formada por cuatro ineptos de arte, que destruyeron el 90% del patrimonio artístico religioso de Albacete. Esta última imágen mencionada es la que se le atribuye a Salzillo.


Actualmente la imagen de La Dolorosa se venera en su capilla situada en la Santa Iglesia Catedral de Albacete. La devoción a la Vírgen a disminuido considerablemente en la actualidad con respecto a hace 300 años, cuando en Albacete existían 4 imágenes de la Vírgen de Los Dolores, aparte las imágenes particulares también destruidas en 1936.

INFORMACIÓN COMPUESTA POR EXTRACTOS DE www.semanasantadealbacete.com, ARCHIVO HISTÓRICO PROVINCIAL DE ALBACETE CON LA COLABORACIÓN DE LA COFRADÍA DE NUESTRA SEÑORA DE LOS DOLORES Y JUAN JOSÉ REYES.

Algunos de los datos aquí existentes han sido recogidos de los estudios de Mercedes Meya.

¡Madre Dolorosa!
¡Qué tan sola vá!
¡Con esa cara tan hermosa;
qué pena me dá!

Entre esos faroles,
bajo ese cielo,
rodeada de claveles,
yo te anhelo.

Tan solo lloro,
con tu rostro de dolor,
mientras oigo
un redoble de tambor.

Al, por el altozano pasar,
La Dolorosa me enamoró,
sin que pudiera imaginar
todo el tiempo que...
por ella, pudiera dar,

y por dar, dar y dar...
hasta la vida dar.

La más hermosa
de todas las flores,
no menos que una rosa
Nuestra Señora,
La Dolorosa.

Juan J. Reyes Alfaro
Mayo 2011

LOS SIETE DOLORES DE NUESTRA SEÑORA
Nuestra Señora de Los Dolores Albacete
Rezar despacio, meditando estos dolores:

1º Dolor 

La profecía de Simeón en la presentación del Niño Jesús.

Virgen María: por el dolor que sentiste cuando Simeón te anunció que una espada de dolor atravesaría tu alma, por los sufrimientos de Jesús, y ya en cierto modo te manifestó que tu participación en nuestra redención como corredentora sería a base de dolor; te acompañamos en este dolor. . . Y, por los méritos del mismo, haz que seamos dignos hijos tuyos y sepamos imitar tus virtudes.
Dios te salve, María,…

2º Dolor 

La huida a Egipto con Jesús y José.

Virgen María: por el dolor que sentiste cuando tuviste que huir precipitadamente tan lejos, pasando grandes penalidades, sobre todo al ser tu Hijo tan pequeño; al poco de nacer, ya era perseguido de muerte el que precisamente había venido a traernos vida eterna; te acompañamos en este dolor . . . Y, por los méritos del mismo, haz que sepamos huir siempre de las tentaciones del demonio.
Dios te salve, María,…

3º Dolor 

La pérdida de Jesús.

Virgen María: por las lágrimas que derramaste y el dolor que sentiste al perder a tu Hijo; tres días buscándolo angustiada; pensarías qué le habría podido ocurrir en una edad en que todavía dependía de tu cuidado y de San José; te acompañamos en este dolor . . . Y, por los méritos del mismo, haz que los jóvenes no se pierdan por malos caminos.
Dios te salve, María,…

4º Dolor 

El encuentro de Jesús con la cruz a cuestas camino del calvario.

Virgen María: por las lágrimas que derramaste y el dolor que sentiste al ver a tu Hijo cargado con la cruz, como cargado con nuestras culpas, llevando el instrumento de su propio suplicio de muerte; Él, que era creador de la vida, aceptó por nosotros sufrir este desprecio tan grande de ser condenado a muerte y precisamente muerte de cruz, después de haber sido azotado como si fuera un malhechor y, siendo verdadero Rey de reyes, coronado de espinas; ni la mejor corona del mundo hubiera sido suficiente para honrarle y ceñírsela en su frente; en cambio, le dieron lo peor del mundo clavándole las espinas en la frente y, aunque le ocasionarían un gran dolor físico, aún mayor sería el dolor espiritual por ser una burla y una humillación tan grande; sufrió y se humilló hasta lo indecible, para levantarnos a nosotros del pecado; te acompañamos en este dolor . . . Y, por los méritos del mismo, haz que seamos dignos vasallos de tan gran Rey y sepamos ser humildes como Él lo fue.
Dios te salve, María,…

5º Dolor 

La crucifixión y la agonía de Jesús.

Virgen María: por las lágrimas que derramaste y el dolor que sentiste al ver la crueldad de clavar los clavos en las manos y pies de tu amadísimo Hijo, y luego al verle agonizando en la cruz; para darnos vida a nosotros, llevó su pasión hasta la muerte, y éste era el momento cumbre de su pasión; Tú misma también te sentirías morir de dolor en aquel momento; te acompañamos en este dolor. Y, por los méritos del mismo, no permitas que jamás muramos por el pecado y haz que podamos recibir los frutos de la redención.
Dios te salve, María,…

6º Dolor 

La lanzada y el recibir en brazos a Jesús ya muerto.

Virgen María: por las lágrimas que derramaste y el dolor que sentiste al ver la lanzada que dieron en el corazón de tu Hijo; sentirías como si la hubieran dado en tu propio corazón; el Corazón Divino, símbolo del gran amor que Jesús tuvo ya no solamente a Ti como Madre, sino también a nosotros por quienes dio la vida; y Tú, que habías tenido en tus brazos a tu Hijo sonriente y lleno de bondad, ahora te lo devolvían muerto, víctima de la maldad de algunos hombres y también víctima de nuestros pecados; te acompañamos en este dolor . . . Y, por los méritos del mismo, haz que sepamos amar a Jesús como El nos amo.
Dios te salve, María,…

7º Dolor 

El entierro de Jesús y la soledad de María.

Virgen María: por las lágrimas que derramaste y el dolor que sentiste al enterrar a tu Hijo; El, que era creador, dueño y señor de todo el universo, era enterrado en tierra; llevó su humillación hasta el último momento; y aunque Tú supieras que al tercer día resucitaría, el trance de la muerte era real; te quitaron a Jesús por la muerte más injusta que se haya podido dar en todo el mundo en todos los siglos; siendo la suprema inocencia y la bondad infinita, fue torturado y muerto con la muerte más ignominiosa; tan caro pagó nuestro rescate por nuestros pecados; y Tú, Madre nuestra adoptiva y corredentora, le acompañaste en todos sus sufrimientos: y ahora te quedaste sola, llena de aflicción; te acompañamos en este dolor . . . Y, por los méritos del mismo, concédenos a cada uno de nosotros la gracia particular que te pedimos…
Dios te salve, Maria,…
Gloria al Padre .



1. La Santísima Virgen María manifestó a Sta. Brígida que concedía siete gracias a quienes diariamente le honrasen considerando sus lágrimas y dolores y rezando siete Avemarías:

  • Pondré paz en sus familias.
  • Serán iluminados en los Divinos Misterios.
  • Los consolaré en sus penas y acompañaré en sus trabajos.
  • Les daré cuanto me pidan, con tal que no se oponga a la voluntad adorable de mi Divino Hijo y a la santificación de sus almas.
  • Los defenderé en los combates espirituales con el enemigo infernal, y protegeré en todos los instantes de su vida.
  • Los asistiré visiblemente en el momento de su muerte; verán el rostro de su Madre.
  • He conseguido de mi Divino Hijo que las almas que propaguen esta devoción a mis lágrimas y dolores sean trasladadas de esta vida terrenal a la felicidad eterna directamente, pues serán borrados todos sus pecados, y mi Hijo y Yo seremos su consolación y alegría.

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